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Historia

Juntas por siempre

Juntas por siempre

Por: Elízabeth Silva R.

Dos hermanas crecieron juntas, aunque una mayor que la otra, van siempre de la mano, recorriendo caminos y materializando sueños de niños y jóvenes.

No  por casualidad nacieron el mismo día, por eso su cumpleaños lo celebran con muchas razones; por su existencia y por lo que representan  para la juventud cubana.

En los momentos difíciles y en los alegres, dicen siempre presente; las tareas más complejas siempre están en sus manos y las llevan adelante con mucha dignidad , sin tener en cuenta horarios ni fehcas ; ellas abren el camino  al saber cotidiano, en la defensa de lo que se cree y por lo que se lucha.

Hoy, cuando las dos hermanas festejan  el día de su nacimiento y mantienen su juventud intacta, permanecen al lado de este pueblo que las quiere y las respeta.

 

Homenaje

Homenaje

Por: Elízabeth Silva R

De José Martí aprendimos que cuando la mujer culta y virtuosa unge la obra con bielde su dulzura, la obra es invencible, como invencible es su amor por los hijos.

La mujer es como una especie de luz que brota del sol, en el cielo para iluminar el camino con su quehacer cotidiano, en el hogar, en la educación de sus hijos y la dirección de la familia, en la sociedad; hacedora de vidas y tejedoras de sueños, pero con la convicción del papel que le corresponde desempeñar en cada momento histórico.

Si la educación de los hombres es la forma futura de los pueblos,  la de la mujer garantiza y anuncia  los hombres que van a surgir de ellas.

La ternura y la paciencia de la mujer la dotan de cualidades excepcionales para llevar adelante las tareas que quizás un hombre solo no pueda hacer.

Hoy nos ha tocado librar otras responsabilidades junto a las de la familia; compartimos grandes roles dentro de la sociedad,  como científicas, médicas, maestras, diplomáticas o periodistas, sintiéndonos útiles e importantes.

La mujer  debe aprender; en lo esencial al menos, cuanto aprende el hombre, para que no se haga por incompetencia de de la mente.

Hombre de pensamiento y acción

Por: Elízabeth Silva R.

Imprescindible presencia de todos los tiempos.

Hombre de ideas creadoras y andar seguro en el futuro.

Sus enseñanzas demuestran cuán vigente es su forma de pensar, actuar, de enseñar, de qué lado está la justicia y la verdad.

Con su ejemplo paradigmático demostró la utilidad de su virtud, la seguridad de darlo todo por la independencia, la necesidad de aglutinar las masas.

Demostró el peligro que representa Estados Unidos para Nuestra América, y como norteamerica se acerca a todo lo que desea.

De manera temprana definió al imperialismo y los monopolios, como un gigante negro sentado a las puertas de los pueblos.

Defendió la unidad de este continente, como imperiosa necesidad para enfrentar el gigante de las siete leguas.

Una de sus mayores cualidades, la discreción para lograr los objetivos propuestos, su humanismo, sensibilidad y el amor a los demás.

Hombre sencillo con excepcionales cualidades personales que los inmortalizaron.

De Martí aprendimos que el deber de un hombre está allí, donde es más útil, donde mejor se le pueda servir a la patria.

Hoy él anda junto a nosotros, unido en pensamiento y acción, en el quehacer de todos los latinoamericanos.

Con la miel de su ternura

Con la miel de su ternura

Por: Elízabeth Silva R

Su bondad y dulzura lo inundaba todo, la sierra y el llano supieron de su entrega a una causa en la que creyó desde el primer momento.

Sabía que el camino elegido era el correcto para asegurar una vida mejor y brindarles pan a los pobres, enseñanza a los ignorantes, salud a los enfermos.

En la sierra fue imprescindible, delicada, pero con carácter para acabar de raíz con los males que azotaban la patria en esos momentos, su actuar valiente así lo dejó para la historia, desafíos peligros, no temió.

Como una hermosa flor brindó sus cualidades para crear una obra que perdurara para toda la vida.

Con inmensa  sensibilidad y paciencia escuchó a quienes lo necesitaban, estuvo presente en la solución de los problemas, al lado de Fidel y del pueblo incondicionalmente.

Es la flor más autóctona de la Revolución, mujer sencilla, culta, que ungió la obra con la miel de su ternura.

 

 

Hombres de luz de aurora

Hombres de luz de aurora

Por: Elízabeth Silva R.

La patria abrió  los brazos  agradecida para recibir sus hijos, que en noble gesto, pelearon para hacer a los pueblos libres, defendiendo una gran verdad.

No importaron sacrificios, nostalgias y hasta su muerte fue útil; de José Martí aprendieron que “se hace lo que se  debe hacer, y se sabe en plena razón, cuándo y cómo se ha de hacer.” Por eso partieron a tierras lejanas, materializando un sueño Martiano y Marxista  de luchar por la independencia de los que no la tenían.

El aire de los pueblos africanos se nutrió, como del aroma de las flores, de las almas de los que batallaron por ellos, su ejemplo se filtró en sus hijos como los rayos del sol para iluminar su camino de esperanza e igualdad.

Acudieron a un deber sin forzar las condiciones de la vida, ni ocupar en ella una situación más alta que las que sus condiciones les permitían, se trataba de hacer en cada una de esas condiciones, lo debido,  la mejor obra posible.

Se prepararon para la batalla,  con la energía de la honradez y cruzar aceros contra los fuertes, los que humillaban y oprimían a los que no eran de su color ni condición social.

La obra de nuestros hermanos caídos en tierras africanas, con las  banderas del internacionalismo en las manos, es imperecedera , por eso son hombres de luz de aurora.

 

 

 

 

 

 

 

Injusticia repetida

Injusticia repetida

Por: Elízabeth Silva R.

La furia de la guerra cayó sobre ocho  estudiantes inocentes,  condenados a muerte en la plenitud de sus vidas.

Ignominias, calumnias y ansias de venganza fueron el móvil del crimen de estos jóvenes, que en la candidez de su edad  no vislumbraron  los riesgos.

Ninguno advirtió el peligro, ni albergaron malicias en sus corazones, al tomar una flor o empujar el carro donde conducían los muertos.

Odio y  represalia a lo que ellos podían representar, en un país que se alzaba contra el colonialista.

Calumnias jamás comprendidas, actitudes crueles de un gobierno que sentía profundo desprecio por los cubanos, por la actitud heroica, por la defensa de la patria.

Los estudiantes de medicina eran apenas niños y en acto de prepotencia y crueldad, las leyes españolas  NO los  perdonaron.

Pero el decoro siempre se alza, un abogado español, actuó con justicia y salió en defensa de estos jóvenes, poniendo en alto el honor y caballerosidad de este gran hombre: Federico Capdevila, reconocido así por José Martí.

Los estudiantes de medicina en un sueño de sangre,  salieron sin culpa y sin miedo a la vida.

Hoy, la historia se repite. Cinco jóvenes cubanos llevan en prisión más de once años, en cárceles de Estados Unidos, a pesar de su inocencia.

Pero al igual que un español con decencia se levantó y  los defendió,  otros lo hacen y luchan, para que  nuestros hermanos sean liberados y nada ni nadie podrá evitar que la justicia llegue, porque ellos son como un fuerte árbol que prolifera sus raíces.

Un camino que no se debe abandonar

Un camino que no se debe abandonar

Por: Elízabeth Silva R.

Una luz ilumina a Europa después  de tiempos sombríos, guerras,  muertes y destrucción.

La Primera Guerra Mundial dejó un saldo de  millones de muertos y  territorios devastados; e ocurre entonces un viraje, una guerra injusta da paso a una nueva vida: el triunfo de la Gran Revolución Socialista de octubre.

El socialismo triunfaba en uno y otro país de Europa y con él la instauración de un nuevo sistema cualitativamente nuevo, diferente y superior a los todos los regímenes precedentes, capaz de dar justicia e igualdad social, de eliminar la explotación del hombre por el hombre e implantar la propiedad social sobre los medios de producción, para que el obrero fuera dueño de su trabajo y del producto de éste, y así le diera cumplimiento a su misión histórica.

Vladimir I. Lenin junto a su Partido Comunista, fue el artífice y  líder de esa Revolución, que poco a poco se diseminó por todo el mundo, hasta convertirse en sistema.

La Revolución Socialista de Octubre abrió una nueva era  y posibilitó muchas bondades para los humildes y explotados.

Hoy, cuando muchos abandonaron las banderas del socialismo, otros las toman como la única y verdadera opción de paz y equidad.

Socialismo es sinónimo de igualdad, justicia, solidaridad, ayuda a los desposeídos, un camino que NO se debe abandonar.

 

Hacedor de sueños y realidades.

Hacedor de sueños y realidades.

Por: Elízabeth Silva R.

Aquel joven que la naturaleza dotó de cualidades excepcionales y una inteligencia natural sonreía siempre  a la vida a pesar  saber cuántas miserias humanas tenía por delante, a las que debía barrer.

Su carácter inquieto, su desmedida pasión por combatir las injusticias y el amor  incondicional a la patria, lo condujo a un camino seguro para conseguir lo que se proponía.

No dudó ni un instante estar al frente con su generación en busca de un futuro mejor.

Su optimismo  y alegría contagiaba a los que le rodeaba, también la profundidad de pensamiento y actuar seguro.

Hombre de actuar transparente y disciplina excepcional. Su carácter jovial no fue un impedimento para cumplir y hacer cumplir la disciplina y la exigencia.

No vaciló en sus actuaciones, estuvo donde le correspondió en el momento adecuado.

Sus compañeros lo admiraron  y reconocieron sus méritos desde el primer momento en la guerrilla.

El arrojo se materializó en su persona, como un combatiente experimentado en las artes militares, imprimiendo en cada combate su valor, carácter  y firmeza.

Su sonrisa límpida, sus palabras diáfanas, su andar seguro en la senda que escogió lo llevó al lugar donde permanecen los grandes, los que aman y  crean, los incondicionales a su causa.

Camilo, hombre de pueblo, de voluntad firme e ideas invencibles, hacedor de sueños y realidades.

 

 

Savia de la libertad

Savia de la libertad

Por: Elízabeth Silva R.

Nuestros sentimientos de nacionalidad y la cultura de este pueblo, tienen raíces profundas que se proliferan en cada mujer y hombre en su andar cotidiano por el influjo de la sociedad.

Hechos que jamás se pueden borrar de nuestras mentes, y que pasan de generación en generación,  afianzan más y más el conocimiento, el encanto de la primicia de la cultura, basada en sentimientos libertarios, nacidos en medio del fragor de la lucha por una patria libre, donde ondeara sola su bandera y donde sus hijos corrieran al combate en defensa de la madre patria.

Ella los contempla orgullosa, porque  no temen una muerte, donde prevalece la convicción de que morir por la patria es vivir, vivir para siempre  en el pedestal de la historia.

Perucho Figueredo, un cubano digno, sentado en su caballo escribió ese 20 de octubre de 1868, en la ciudad de Bayazo, un himno, nuestro Himno Nacional, un llamado al decoro, a la lucha por hacer libre a la tierra que los vio nacer, sin temor, con la dignidad y amor que sus hijos les inspiran.

Así nació nuestra cultura,  la madre del decoro, la savia de la libertad.

Dignidad suprema.

Dignidad suprema.

Por: Elízabeth Silva R.

Era como el árbol más alto del monte.

Hombre de  virtudes e ímpetu como un volcán salido de las entrañas de la tierra.

Desafío la autoridad  y con una fuerza como la luz,  se inscribió en la historia por sus propios méritos.

La Revolución le impuso enormes sacrificios que asumió con la fortaleza e integridad  que lo caracterizó. Se echó un pueblo a los hombros y para lograr su independencia, donó  hasta su  posesión más sencilla.

La patria supo de su cariño, respeto y entrega a una causa impulsada por él en sus propias tierras, con el desinterés personal y el amor a muchos.

Conocedor del  deber, de las convicciones que lo impulsaron a hacer de su causa, la de todo un pueblo.

Nunca tembló ni ambicionó, todo  lo que hizo fue por convicción y apego a lo que entendió razonable. La  dignidad y pasión por la justicia lo distinguía.

Tendió la mano para acabar la esclavitud y romper sus hierros; entendió que la libertad  no es placer  propio, por eso la extendió a los demás.

Consideraba un crimen la esclavitud y como buen cubano sacudió su yugo para liberar por siempre a los esclavos.

Las campanadas de su ingenio La Demajagua, anunciaron el acontecimiento: la gran redención para los que sufrían cadenas y humillaciones por su condición.

Su inteligencia lo hizo servir a la patria, ella se levantó sobre los hombros de su ilustre hijo,  y en respuesta el noble gesto de quien adoptó como suyo a todos los cubanos, dándole lo más preciado para la vida: el camino a la emancipación.

 

 

 

 

Hombre de pueblo

Hombre de pueblo

Por: Elízabeth Silva

Martí  nos enseñó que héroes son  los que pelean por hacer a los pueblos libres…” y en ese constante combate por lograr la libertad de los cubanos estuvo toda la vida Juan Almeida Bosque, asaltante del Moncada, expedicionario del Granma; Almeida,  el del combate del Uvero, el Comandante del Tercer Frente Guerrillero, el combatiente de la Sierra Maestra, el Héroe de la República de Cuba.

Él era héroe todos los días, un verdadero héroe, que lo sacrificó todo por el bien de su patria.

Del Apóstol  aprendimos que la sencillez es la grandeza, y la grandeza del Comandante de la Revolución, Juan Almeida estaba en su sencillez, en su naturalidad, en la privilegiada cualidad que poseía de ser un hombre de pueblo.

La modestia tuvo una encarnación perfecta en este humilde cubano, en este combatiente honesto y honrado, orgullo  de todos.

Almeida, el artista de gran sensibilidad humana, que supo ajustar el arte a su forma de pensamiento con una belleza  gloriosa y trascendental, que sólo da las obras humanas  la justicia.

En sus libros, poemas y canciones están presentes sus sentimientos, salidos del alma de una hermosa manera.

De él aprendimos a NO rendirnos, a estar en el combate hasta vencer o morir.

Su muerte no es cierta porque  cumplió bien la obra de la vida.

 

 

Guerrilleros con altura de gigantes

Guerrilleros con altura de gigantes

Por: Elízabeth Silva R

Dos hombres,  guerrilleros con altura de gigantes, nacidos para el bien de la humanidad, cabalgan eternamente en la historia, América los acoge.

Hacedores de sueños libertarios, conocedores de las artes de  guerra, de estrategias y tácticas militares, con fortaleza en la mente y en el brazo.

Las cualidades excepcionales de estos combatientes los describen como paradigmas.

Dignidad, honor, firmeza, valentía, coraje, describen sus recias personalidades.

Jamás se pusieron de acuerdo con el enemigo, jamás claudicaron; en sus pensamientos estaba siempre el deber con la patria.

Del Titán de Bronce aprendimos  su intransigencia,  bravura, su desprecio al enemigo que osara agredirnos, su posición siempre fue firme, mantenerse en la lucha sin desmayar ni un solo instante, reconociendo la fortaleza del enemigo, pero demostrando nuestra superioridad por los sentimientos y concepciones que nos impulsan a lograr nuestros objetivos pero sin ceder.

Del Guerrillero Heroico heredamos la disciplina, exigencia, nos enseñó que del enemigo no podemos confiarnos ni un tantito así,  nos enseñó  el camino de solidaridad y  justicia que nuestros pueblos agradecen.

Difícil es mencionar tantos valores  sin omitir alguno, pero estos dos hombres que nacieron para no morir, que germinan como semillas para bien  de los que aún sufren las secuelas del látigo imperial, les muestran  cuánto se puede hacer por alcanzar el decoro.

 

Nuevos aires.

Nuevos aires.

 

 

Por: Elízabeth Silva R.

Esta  ciudad azul bañada por las aguas del Atlántico,  era un pueblo sin  aires de ciudad antes del 59,  pueblo de gente pobre que  dependían de las labores del mar y del central Delicias.

Los pobres, si tenían suerte, podían asistir a la escuela pública, si alcanzaban matrícula; las privadas eran patrimonio de los hijos de los poderosos, de la burguesía puertopadrense.

Existía un viejo hospital, sin condiciones apenas para prestar los primeros auxilios, en condiciones precarias y sin medicamentos apenas que ofrecerle a los enfermos.

Me refería un enfermero que trabajó en esa época, como en muchas oportunidades él tuvo que comprar medicamentos, de su escaso salario, para ayudar a los enfermos, pero existían clínicas particulares, no para los desposeídos, sino para los burgueses.

Los negros y blancos no podían frecuentar el mismo lugar. El Casino Español o el Liceo eran solo para ricos y blancos, así me relataba mi madre.

Las viejas calles eran empedradas, más bien parecían veredas.

¡ Qué triste panorama el que se nos ofrecía en esa época.

Gracias a aquel primero de enero, que inundó de luz y prosperidad a mi pueblo, le dio nuevos  aires de ciudad.

Escuelas de enseñanza especial, primarias, secundarias, preuniversitarios,  preuniversitarios vocacional pedagógico, sedes universitarias, formación de profesionales con grado científico, son entre otras opciones, las  que tenemos los puertopadrenses.

La salud, la educación, cultura, el deporte son patrimonio de todos.

Cuánto desarrollo se alcanza en estos cincuenta años de Revolución,  tratar a las personas con el respeto y la igualdad que se merecen, convertir los reveses en victorias, y tener como denominador común  la solidaridad humana.

¿Quién iba a decir que Puerto Padre tendría equipos médicos sofisticados con un costo de más de un millón de pesos, como el tomógrafo axial computarizado, o una sala de nefrología?

 

Ya no hay que viajar a La Habana, Holguín ni  a Las Tunas, ni pagar 290 dólares por ese sofisticado examen, como se paga en  países capitalistas.

Esas bondades nos las brinda esta Revolución de los humildes y para los humildes, eso no lo podemos olvidar.

Nadie se podía imaginar que en esta ciudad existiera la posibilidad de realizar estudios universitarios sin necesidad de ir a La Habana o Santiago de Cuba. Fidel cumplió su Programa del Moncada con la universalización de la enseñanza y con todos los beneficios al país, eso no lo podemos olvidar.

Para los olvidadizos, recordarles que al pasado de miseria, desigualdades y discriminación, jamás volveremos, que por la obra hermosa de la Revolución daremos hasta la propia vida.

 

 

Una obra invencible para siempre.

Una obra invencible para siempre.

Por: Elízabeth Silva R.

Joven,  pero madura y con mucha seguridad en sus actos, convencida de que el camino por recorrer era largo, con inconvenientes, originados por un enemigo que no escatimaría ningún esfuerzo para agredirla, se empina la Revolución naciente; solo dos años del  comienzo de sus primeros pasos y trataban de destruirla.

Era mediados del mes de abril, el cielo se oscureció, los aviones dejaron caer su furia, mercenarios y traidores invadían, la tierra se tiñó de rojo.

Jóvenes sin grandes conocimientos militares, pero con una profunda convicción de defender la patria a cualquier precio se enfrentaron al enemigo, a la vanguardia, Fidel, sin temor a las balas ni  peligros, dirigía el combate.

La Revolución, con seguridad y madurez, convencida de la superioridad del enemigo en armamentos y preparación, pero no en convicciones y amor a una causa, venció; en menos de 72 horas aniquilaron a un contrario poderoso; el amor a la patria y la necesidad de defender la obra de los humildes y para los humildes, triunfaron. Pudo más la dignidad de un pueblo que la cobardía de los intrusos que osaron invadir nuestras costas.

Abril se convirtió para siempre en el mes de la victoria. Un pequeño país, sin apenas armamentos ni gran preparación en el orden militar en ese entonces, pero con inmenso amor a la libertad y la autodeterminación de un pueblo que eligió su destino, se alzó y con sangre de jóvenes nobles cultivó una obra invencible para siempre.

 

Gracias por existir

Gracias por existir

 

Por: Elízabeth Silva R.

Nació y trajo consigo una luz para nunca apagarse.

Sus acciones dieron lugar para que la paz y equidad lo inundara todo, que su noble hazaña liberadora  permitiera la transformación social. Nos enseñó entereza y capacidad de resistencia, hizo posible salir de la ignorancia y la oscuridad, que las mujeres y  hombres ocuparan el lugar que en realidad nos pertenecía por estar en nuestra tierra, la que nos vio nacer.

Con ella aprendimos a transformar el mal en bien, el odio en amor, a compartir lo nuestro con los que no tienen, a trabajar con todos y para el bien de todos.

De ella aprendimos a defender las conquistas y a continuar con el programa que nos diseñamos; su esencia es de infinito amor, como rayos  de luces que  inundan todos los continentes y de los que todos aprenden.

Gracias Revolución, por estos cincuenta años de  entereza, justicia e igualdad plenas.

A ti te debemos que los sueños libertarios de Martí, Maceo, el Che y Fidel se materializaran, crecieran y se fortalecieran como un  gran árbol que prolifera sus raíces para hacerse cada vez más poderosa y ejemplarizante.

Hoy, cuando otros han entregado sus  banderas y preceptos, tú continúas cada vez más firme, demostrando cuánto se puede hacer cuando se cree en lo que se hace, cuando su ejemplo es abrazado por muchos.

Gracias Revolución por tu capacidad de firmeza y estabilidad;   por darnos lo que nunca antes tuvimos, por enseñarnos fidelidad y honor,  enseñarnos qué es la unidad  y la defensa  de  nuestros sueños de justicia  con modestia, desinterés  respetando nuestros principios éticos, el amor a la patria y al socialismo.

Gracias Revolución por existir.

 

 

 

 

 

De bronce era el Titán.

De bronce era el Titán.

Por: Elízabeth Silva R.

Un joven se lanza a la manigua. Decide luchar por la independencia de su patria. Salido de entrañas de mujer valiente que engendrara hijos para liberar la patria.

Su coraje y arrojo era tal, que  solo con escuchar su nombre temblaba el enemigo.

La figura gallarda recorría los montes cubanos, la furia de su machete caía sobre el enemigo con la percepción y  necesidad de eliminarlo.

En él no había cabida para temores ni resquebrajamientos de la disciplina, estaba presente donde el deber se lo imponía.

Aquel combatiente de innumerables batallas  supo de heridas que no pudieron cegarle la vida. Tuvo la oportunidad de  hacer mucho por la independencia ansiada para su tierra  desde el exilio hasta los campos insurrectos cubanos.

Él sabía los desmanes del enemigo, sus crímenes, sus locas ansias de apoderarse de Cuba a toda costa, por ello luchó, para impedir el coloniaje español que tanto odió.

Su espíritu rebelde  e intransigencia revolucionaria hicieron de Antonio Maceo uno de los más valientes hombres de nuestras gestas libertarias. Conoció  el peligro que representaba la anexión a España.

Sin temores ni miramientos se enfrentó a Martínez Campos y expresó un rotundo NO al Pacto del Zanjón en Mangos de Baragúa donde protagonizó una de las  páginas más hermosas y heroicas de nuestra historia, al no aceptar la tregua; su posición firme y definitoria, hizo que continuara la lucha.

Desde Oriente hasta Occidente se conoció su intrepidez, su desafío a las fuerzas españolas, la invasión que recorrió la isla con él al frente dieron fe de ello.

De bronce era el Titán, hombre con tanta fuerza en el brazo como en la mente, de inteligencia preclara y altos conocimientos de la estrategia militar y habilidad en el uso del machete que puso a disposición de la soberanía de su pueblo.

De Antonio Maceo heredamos su espíritu rebelde e intransigencia revolucionaria, el odio al enemigo y el amor a la Patria.

 

 

 

Lucharon y vencieron.

Lucharon y vencieron.

Por: Elízabeth Silva R.

Un yate sale de México,  lleva consigo una carga  preciada, hombres de  ideales firmes y la convicción de ver libre su patria.

Salieron de Tuxpan 82  jóvenes valientes, hombres cuyas concepciones  acerca de la sociedad les permitían cambiar el  sistema imperante.

Un viaje en circunstancias difíciles, sin grandes armamentos, pero sí mucho amor por su patria. Fue un hecho de dignidad a prueba, donde  el honor y la valentía prevalecieron y las demostraciones de compañerismo y amor por la vida de los demás estuvieron presentes.

Combatientes de la talla del Che, Fidel, Raúl, emprendieron el camino a la gloria.

No les importaron riesgos ni las adversidades del tiempo, lo primero era cumplir el objetivo supremo, llegar a Cuba ; a la vez, en Santiago, la indómita, esperaba un pueblo uniformado para expulsar al tirano.

El mar embravecido no permitió la llegada en el momento preciso,  Santiago se lanzó a las calles, era 30 de noviembre. Mujeres y hombres uniformados cumplieron su cita con la Historia. Más,  el Granma no llegó ese día, pero el yate de la libertad con sus hombres dispuestos a morir o vencer para llegar a las montañas de la Sierra Maestra, llegaron, subieron las lomas, lucharon y vencieron.

 

 

La esclavitud, condición humana degradante.

La esclavitud, condición humana degradante.

Por: Elízabeth Silva Rodríguez.

“ El vil no es el esclavo, ni el que lo ha sido, sino el que vio este crimen, y no jura,  ante el tribunal certero que preside  en las sombras, hasta sacar del mundo la esclavitud y sus huellas.” Así valoró José Martí, quien vio   azotar un esclavo en su niñez y se juró desde entonces su defensa.

Por eso, para acabar con esa bochornosa y gran pena del mundo, es que Carlos Manuel de Céspedes, el Padre de la Patria Cubana, le dio la libertad a sus esclavos el 10 de octubre de 1868.

Considerada la esclavitud como la condición humana  degradante, donde el hombre no es dueño de si mismo, ni de su fuerza de trabajo, ni de su trabajo y mucho menos los resultados de éste.

¿ Qué  categoría puede ser esa que el hombre no puede decidir sus acciones y su vida :?

¿ Tenían ellos la culpa del color de su piel, de las tragedias vividas desde su traslado de África a Cuba.?

La actitud posesiva y atroz de sus dueños les posibilitaba una vida sin motivaciones, colmada de maltratos y tristezas.

¿ Es que acaso el esclavo no tenía derecho a la vida como personas .?

Sometidos a largas jornadas de trabajo, en condiciones infrahumanas, al compás del látigo del amo, eran los encargados de las labores más brutales.

Por eso, y para borrar para siempre esa afrenta bochornosa, Céspedes liberó a los esclavos y le dio la posibilidad de vivir en libertad, como seres humanos, con dignidad y derechos necesarios.

Precisamente este día, 10 de octubre de 1968, al liberar los esclavos, inicia la guerra de independencia en la isla, la abolición de la esclavitud marcó para siempre las honrosas páginas de la historia.

 

 

 

 

Paradigma de generaciones.

Paradigma de generaciones.

Por: Elízabeth Silva Rodríguez.

Un hombre, con la adarga al brazo y un amplio corazón lleno de amor por los humildes recorrió América.

Las miserias sociales  hicieron sentir en él la urgencia de acabar con las penurias.

A su paso, aquel joven médico, con la bondad en  su alma y sus manos, curaba enfermos y pueblos.

Comprendió que el único camino para librar el continente de la situación en que estaba sumida era la lucha social.

Unido a los cubanos con lazos indestructibles, de los que jamás se separaría.

Cuba lo adoptó como un hijo al abrazar su causa.

México fue su punto de coincidencia con  los cubanos que decidieron hacer su patria libre.

Sus ideas preclaras propiciaron más fraternidad entre aquellos que iban rumbo a la libertad.

La Sierra Maestra lo acogió como guerrillero experimentado, como estratega militar.

Su sabia dirección estuvo presente siempre.

Su pensamiento dialéctico,  ejemplo, cualidades de hombre, amigo y dirigente sin igual, hacen del Che paradigma de generaciones.

El Guerrillero de firmes convicciones y pensamiento marxista, argentino, cubano, americano, es patrimonio de todos los que aman la libertad y la justicia.

 

Crimen sin límites.

Crimen sin límites.

Por: Elízabeth Silva Rodríguez.

Atletas cubanos, adolescentes, ascendieron al podium de la inmortalidad, iluminados por el brillo del dorado de sus medallas, jóvenes en la plenitud de la vida con un futuro por hacer.

Alcanzaron su meta: llenar de glorias  al pueblo con sus hazañas deportivas.

Salieron de Barbados. El avión rumbo a la patria despega, los familiares y suelo patrio los esperan, pero no llegan.

La nave de Cubana de Aviación, con una de sus cargas más preciadas a bordo, explota.

Se escuchan los primeros  estallidos, en pocos minutos las detonaciones  cegaron las vidas de inocentes personas.

Manos inescrupulosas y asesinas acaban  sus vidas.  Verdugos a sueldo del imperio cumplieron las órdenes del Fiürer: atentar contra todo lo perteneciente a Cuba.

Años de agresiones, atentados, injerencias, muertes de inocentes, destrucción.

Sanguinarios, como Posada Carriles y Orlando Bosh, autores de uno de los más horrendos crímenes de la historia, se señorearon con su hazaña.

¿ Por qué se  enfurecieron contra este  país  que solo decidió tomar su camino :?

¿ Por qué   las manos ensangrentadas de terroristas no cesan en su empeño de asesinar .?

Para Posada Carriles, Bosh y su camarilla de Representantes del Terrorismo Internacional, la sangre, el crimen, el terror, son una necesidad.

Su actitud servil los llevó a complacer  a quienes se satisfacen con el luto y el dolor de un pueblo enérgico y viril que llora a sus muertos, pero que ama y construye.

Los jóvenes esgrimistas del Equipo Nacional, fueron condecorados para siempre por la historia, pasaron al pedestal de la gloria, de los mártires.