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Historia

Líder de pueblos y profeta de todos los tiempos

Líder de pueblos y profeta de todos los tiempos

Por: Elízabeth Silva Rodríguez.

Envuelto en un hálito de luz vino al mundo, una luz que le posibilitó ver más allá de lo permisible, para avizorar ideas y caminos, para librar tempestades y miserias de pueblos.

Para él no existen obstáculos, enfrenta injusticias sociales, miserias humanas, comparte lo suyo con quien no tiene, comparte su amor inmenso con los desposeídos de la tierra y ayuda a romper cadenas.

Con su familia vivió sin carencias ni necesidades, pero no era suficiente para él, los demás no tenían; su espíritu rebelde pero justo, no le permitía aceptar desigualdades; se rebelaba, buscaba la equidad, sentía la necesidad de lograr un mundo sin amos ni dueños; así es su forma de pensar.

Las luchas estudiantiles, el Moncada, el Granma, la Sierra, supieron de sus bondades, de su amor sin límites a la causa de los pobres de la tierra con los que echó su suerte.

Hombre de visión profética y hacedor de sueños con virtudes extraordinarias, manos hábiles creadoras de una obra que perdura en la historia, se consolida y avanza por caminos difíciles pero seguros.

Paradigma de juventudes y niños, de hombres que hacen lo posible en realidad, lo difícil en sencillo, lo oportuno perdurable, eterno guerrillero de verbo encendido e ideas firmes.

Ahí está él, como siempre, maestro seguro en sus ideas y lecciones, en su andar heroico, junto a su pueblo que lo ama, admira y respeta, junto a su pueblo que le agradece eternamente. Ahí está él siempre veraz, oportuno y previsor.

En sus mejillas el beso agradecido de cada cubano, al amante de la paz, la libertad y el honor, a Fidel, el eterno e invencible Comandante, al líder de pueblos y profeta de todos los tiempos.

 

 

 

 

La mañana de la Santa Ana se vistió de rojo y negro

La mañana de la Santa Ana se vistió de rojo y negro

Por: Elízabeth Silva Rodríguez

La mañana de la Santa Ana se vistió de rojo y negro, el Movimiento 26 de julio llegó a su mayoría de edad con el asalto al cuartel Moncada de Santiago de Cuba y Carlos Manuel de Céspedes de Bayamo.

Los asaltantes vistieron sus uniformes verde olivo, con las armas en las manos y sus pechos henchidos de concepciones libertarias.

Era hora ya de honrar al Apóstol, de no permitir que muriera en el año de su centenario, de tomar por asalto la historia y borrar para siempre la ignominia que caía sobre la patria oprimida. Se materializaban las palabras de Fidel Castro cuando dijo:

“Hace falta echar a andar un motor pequeño que ayude arrancar el motor grande.”

El plan de acción se preparaba, el asalto al Moncada sería el motor pequeño que echaría andar el grande: la movilización popular revolucionaria con las armas arrancadas a la tiranía.

La presencia de los asaltantes fue descubierta antes de lo previsto, fallaba el factor sorpresa, pero aún así los revolucionarios pudieron llegar hasta el patio del cuartel. Tras media hora de desigual combate tuvieron que retirarse.

Unos cayeron heridos, otros capturados y siete asesinados.

Fidel Castro líder del Movimiento 26 de Julio y de esta acción es detenido. El juicio por estos sucesos quedaría escrito en las eternas páginas de la historia, Fidel de acusado, se convirtió en acusador. En su histórico alegato “La Historia me absolverá “, documento que sirvió como plataforma programática de la Revolución, denunció los males que acarreaban la sociedad cubana de aquellos tiempos.

El asalto a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes fue una derrota militar, pero tuvo una enorme significación y trascendencia para Cuba y para el movimiento de liberación nacional.

Fue una acción llena de valentía y coraje llevada a cabo por mujeres y hombres dispuestos a dar sus vidas en aras de conseguir la libertad de la tierra amada y expulsar el tirano; esta gesta abonó el camino con noble sangre, sangre de juventud renovadora con ansias de transformar de una vez y por todas la patria con todos y para el bien de todos.

 

 

Vergüenza y amor infinito a la libertad.

Vergüenza y  amor infinito a la libertad.

Por: Elízabeth Silva Rodríguez

Con ideales convincentes y bien definidos, un cubano amante de la Patria y la libertad, Carlos Manuel de Céspedes le dio la libertad a sus esclavos en el ingenio La Demajagua, siendo ésta la génesis de la Guerra de los Diez Años, en la que hombres valientes como los Maceo, Máximo Gómez, Agramante y muchos más materializaron sus ansias independentistas y se lanzaron a la manigua en busca de ese objetivo.

Era uno de esos días que quedan para siempre en la historia, preñado de heroísmo y marcados para siempre por el coraje de los cubanos.

Se ponía en juego el destino de Cuba, continuaba la guerra o se pactaba la paz después de diez años de guerra incesante contra el colonialismo español.

El peninsular Martínez Campos se encargaba de llevar adelante una alianza con España y así darle fin a la guerra en los campos insurrectos.

Ante esa propuesta se alzó la dignidad y valentía de los cubanos en la voz de un bravo mambí: Antonio Maceo Grajales, uno de los más combativos y arriesgados guerreros de la historia.

Al llegar el militar español con la propuesta del Pacto del Zanjón, la respuesta de Antonio Maceo, el Titán de Bronce no se hizo esperar: ¡No . No hay pacto, mis compañeros y yo seguiremos la lucha ¡

Este viril hecho de la historia de Cuba quedó para siempre como la Protesta de Baraguá, acontecimiento que encierra los mejores valores de vergüenza y amor infinito a la libertad, a la tierra que nos vio nacer y a la decisión de luchar hasta vencer con tal de no ver la patria sojuzgada.

 

 

 

 

Homenaje.

Homenaje.

Por Elízabeth Silva Rodríguez.

De una hermosa semilla nace un árbol, con raíces fuertes, hermosas flores que esparcen su perfume por doquier, de ellas brotan frutos que servirán por siempre a la humanidad.

Esas son nuestras mujeres, las cubanas, que marcharon a la manigua, a pelear contra el colonialismo español sin debilidades ni miedos.

Como flores escondían en sus pétalos mensajes para llevar a los mambises, la mariposa nuestra flor nacional, fue testigo de la ingeniosidad y valentía de las cubanas.

Mujeres que parieron hijos para hacer libres su patria, como Mariana que no se amedrentó cuando la muerte le arrebató a uno de sus hijos, sino que le pidió al más pequeño que se empinara para que luchara por la independencia de Cuba, o como Manana, que dio un hijo símbolo de amistad y fidelidad a Antonio Maceo y a la tierra que lo vio nacer.

Durante la neocolonia, féminas ocuparon un lugar importante en la lucha contra el opresor, en ellas fue depositada la confianza de hombres de la talla de Guiteras: Elena Ascuy fue una mujer a la que se podía entregar cualquier tarea por difícil que fuera pese a su condición de mujer y el contexto histórico que le correspondió vivir.

A través de la historia la mujer cubana supo cual es el papel que le corresponde desempeñar, dónde estaba su lugar, su deber.

Ellas, educadas en hermosas tradiciones de luchas, vieron frustrados sus ideales libertarios con la imposición de la neocolonia, comprendieron su verdadera significación: un cambio de amo, por ello continuaron en combate.

El movimiento 26 de julio supo de la capacidad organizativa, aglutinadora, amor y desprendimiento sin límites de mujeres en aras del logro de la verdadera libertad.

Haydeé y Melba, protagonistas del asalto al Cuartel Moncada, premiaron la obra con la miel de su cariño para quedar por siempre en su tierra agradecida.

La sierra y el llano fueron testigos de proezas inolvidables con inmensa ternura, cubanas que lucharon para acabar con el régimen de oprobio.

Celia, la flor más autóctona de la Revolución, brilló con luz propia, inspiradora de la lucha clandestina con profundo amor martiano, conocedora del momento que le correspondió vivir y la necesidad del derrumbe de la dictadura batistiana.

Muchachas fueron también las que dieron un paso al frente en la campaña de alfabetización, las que llevaron la luz del saber a cada rincón de este pueblo para hacerlo verdaderamente libre.

La mujer cubana, reivindicada en sus legítimos derechos desde el primero de enero de l959 se abrió paso a todas las tareas que la naciente revolución puso en sus manos. Miliciana, trabajadora, estudiante, con deberes y derechos como realmente le correspondía dan lo mejor de si para hacer que esta gran obra continúe el camino elegido por todas.

No existe nada que no sea capaz de hacer una cubana, educada en los más grandes valores humanos, en la sensibilidad, el amor al prójimo, la solidaridad.

Las muestras de cooperación y ayuda que brindan nuestras profesionales en otras tierras del mundo dan fe de ello.

Deportistas, profesoras, médicas dan muestras de fe en el futuro, del mejoramiento humano, de apego a la justicia social, de la realidad de construir un mundo mejor, mujeres que desafían distancias y sentimientos para darle cumplimiento a su deber por difícil que sea, con el amor y el humanismo adquiridos en su formación.

María, Moraima, Marlen, Alba, no importa el nombre, lo importante es la obra que protagonizan y la valentía con que lo hacen, los necesitados de la tierra lo agradecen. Hasta todas ellas, mi homenaje.

 


 

Hombre de pueblo convertido en héroe.

Hombre de pueblo convertido en héroe.

Por: Elizabeth Silva Rodríguez.

Quien podía imaginar que aquel niño jovial, de sonrisa franca, natural generosidad y muestras de honradez sin límites llegara a escribir páginas de gloria.

San Alejandro sabía de su vocación artística, de sus aptitudes en la pintura y la escultura, desde donde comenzó a esculpir sus primeros sueños libertarios.

Joven que conoció los rigores y privaciones de la vida, de la necesidad del trabajo para ayudar a los suyos, de luchas estudiantiles y represiones de gobiernos.

Su espíritu rebelde lo impulsó a utilizar inteligencia y energías en la causa de los oprimidos, a combatir las injusticias.

Conoció el exilio y desde allí colabora para ver a Cuba libre.

El Granma lo acogió como uno de sus expedicionarios, poner proa a Cuba y acabar con la sangrienta dictadura de Batista era el objetivo supremo.

Aquel joven alegre en los momentos más difíciles, resultó ser un guerrillero completo, un hombre de cien batallas como diría el Che. Así lo recibe la Sierra Maestra, protectora natural de este joven de total desprendimiento y amor a una causa por la que arriesgó su vida y en la que siempre creyó.

Alegría de Pío fue su bautismo de fuego.

Los combates de Bueycito, Pino del Agua y Hombrito dieron cuenta de su valentía y arrojo y contribuyeron a su formación como Señor de la Vanguardia.

La Columna Dos Antonio Maceo supo de su sabia dirección.

Desde la Sierra Maestra partió hasta el occidente de Cuba junto a la Columna 8 Ciro Redondo al mando del Che, para extender las acciones militares que comenzaron en la zona oriental del país.

Yaguajay lo acogió como su Héroe, como el hombre que era, de estirpe de acero y gloria infinita.

En cada momento demostraba arrojo, valentía, disciplina, con la alegría y seriedad que lo caracterizaba.

Nadie como él sabía combinar la jovialidad y la mesura, cualidad que todos respetaban y admiraban.

Su lealtad por Fidel era ilimitada, ¡contra él ni en la pelota¡, decía y cumplía.

Joven en el que se podía confiar incondicionalmente.

Nadie podía imaginar que lo dejaríamos de ver al partir a la que sería su última misión, arrestar a un traidor, Hubert Matos.

El avión en que viajaba desde Camagüey a La Habana despareció de forma trágica.

El mar guardó en su seno a uno de los más grandes y decididos combatientes de nuestra patria para jamás dejarlo ir, para desde esa inmensidad contemplar la obra de un hombre de pueblo convertido en héroe.

 

 

 

 

 

 

 

 

Camino de enseñanzas.

Camino de enseñanzas.

Por: Elizabeth Silva Rodríguez.

Un niño vio azotar un esclavo, era pequeño pero comprendió cuan injusto fue aquel acto, no alcanzaba a entender el por qué de esa acción tan cruel y juró desde entonces su defensa.

Un gran amor llenaba su corazón, más tarde se ramificaría en otro tan grande como ese; el amor a su madre y a la Patria que lo vio nacer.

Sus ideales políticos siempre los tuvo claros y definidos, aquel pequeño con una inteligencia poco común,

sufrió prisión a muy temprana edad, con ella los rigores y desmanes de una política cruel implantada por usurpadores de pueblos.

Este niño que fue hombre desde pequeño, sintió en su pecho la honda tristeza de ver los desafueros del coloniaje español y las severidades de la esclavitud.

Creció con la necesidad de materializar sus sueños de justicia social.

De pensamientos proféticos, concepciones firmes y de conciencia adelantada al ser, comprendió de que lado está el deber.

Sabía que era necesario luchar para expulsar a los intrusos que se apoderaron de Cuba. Así llegó a la madurez como pensador, como hombre grande que dedica su vida a la causa de su país y su deber.

Llegó la hora de aunar esfuerzos y voluntades.

América supo de su andar en busca del apoyo para la guerra necesaria, lo hizo en silencio, para poder lograrlo.

Alertó del peligro que representaban los Estados Unidos para estas tierras, sentenció que los pueblos, como los árboles, se debían poner en fila para impedirle el paso al gigante de las siete leguas, demostraba así lo necesaria que era la unidad.

La fuerza del pensamiento Martiano trasciende tiempo, fronteras e ideologías.

Cada momento en su andar por la vida significa una lección, una enseñanza, una indicación a tomar el camino correcto, a obrar como hijos dignos de este pueblo al que tanto amó y el que lo dio todo.

 

 

 

Puerto Padre, Las Tunas, Cuba (28 de oct) Las flores en complicidad con el mar se fundieron hoy para rendir el homenaje del pueblo puertopadrense a Camilo Cienfuegos.

Los pioneros junto a maestros y familiares, estudiantes universitarios y trabajadores desfilaron por la avenida Libertad para depositar su flores en merecido tributo al expedicionario del Granma, al combatiente de la sierra, al Héroe de Yagüajay .

Como cada 28 de octubre en gesto de amor y respeto por el eterno joven luchador de ideales preclaros y convicciones firmes, Puerto Padre desfiló por su principal Avenida hasta llegar al mar y hacer realidad una flor para Camilo.

La virtud de ser héroe.

La virtud de ser héroe.

Por: Elizabeth Silva Rodríguez.

Pasó a la eternidad con la virtud de ser héroe, por estar entre los que pelean por hacer a los pueblos libres y luchar contra la pobreza y desgracias

El eco de sus pasos de guerrillero se escucha en América, venciendo el hambre, la sed, el frío, las enfermedades, con su adarga al brazo y el corazón lleno de esperanzas libertarias.

El continente americano le abrió los brazos para jamás dejarlo ir, lo conoció, supo de sus cualidades, de sus ansias de luchar por los que sufren la opresión y desmanes del imperialismo, de las miserias de los pueblos explotados.

Su juventud no fue impedimento para conocer estas verdades y comprender de lo que se es capaz cuando existen ideas claras y conocimiento profundo de la realidad.

Cuba lo acogió como su hijo, aquel argentino, latinoamericano, patrimonio de todos los que aman la paz es de los que crean una obra que perdura toda la vida.

Del eterno guerrillero, no se puede hablar en pasado, sino en presente y futuro.

Su recia personalidad inspira a transformar el mal en bien, carencias en abundancia, guerra en paz, el odio en amor.

Su transparencia, austeridad , exigencia, entrega e inclinación a la justicia hicieron de él un hombre cabal y sin tacha.

El combatiente de la sierra y el llano, luchador antimperialista, el médico de profundas convicciones marxistas y amor al prójimo, el ministro o sencillamente, el compañero o amigo, irradia luz en su andar al lado de los pobres de la tierra demostrando que sus sueños de victorias se hacen realidad en una América que camina cada vez más en cuadro apretado, coincidiendo con el pensamiento que lo llevó a la gloria.

No es un santo, no es un mito, es un hombre , una historia viva, un símbolo de la entrega total a la causa por la que vivió y vive.

Ernesto Guevara, el Che internacionalista ilumina la tierra americana con la luz de su ejemplo imperecedero como lo hacen los verdaderos héroes.

FIDEL, HOMBRE DE VISIÓN PROFÉTICA

FIDEL, HOMBRE DE VISIÓN PROFÉTICA

Por: Elizabeth Silva Rodríguez. 

Fidel Castro es un hombre de profunda visión profética, de ideas preclaras y accionar enérgico, conciencia adelantada al ser, cualidad ésta que le ha permitido ver más allá de su tiempo, avizorar el futuro y poner en manos de los humildes del mundo su causa: el bienestar de la humanidad. 

En su histórico alegato “La Historia me absolverá “, donde él hizo su propia autodefensa por los sucesos del Moncada, de acusado se convirtió en acusador, desenmascarando al régimen imperante y denunciando los males que acarreaban a la sociedad en aquellos momentos. 

Miseria, explotación, insalubridad, analfabetismo primaban en aquellos difíciles tiempos. En la Historia me absolverá, Fidel Castro hizo referencia entre otras cosas, a que la educación en Cuba, era patrimonio de unos pocos, de los que tenían dinero: a las escuelitas públicas del campo asistían los niños desnutridos, descalzos, semidesnudos; menos de la mitad de los niños en edad escolar, donde el maestro tenía que adquirir con su propio sueldo los materiales escolares necesarios. ¿Así se podía hacer una patria grande? No. 

El Moncada y las ideas de Fidel fueron como una luz que abrió el horizonte, lleno de esperanza para todos, un camino donde podemos transitar, seguros del porvenir, un camino lleno de paz, amor y seguridad. 

Fidel cumplió las ideas martianas de lograr una Cuba Libre, sin explotados ni explotadores, donde todos somos dueños de todo, con acceso a la salud y educación gratuitas, sin distinción de razas ni nivel social.  

Como bien dijo el Líder Histórico de la Revolución Cubana en la Historia me Absolverá, Cuba se convertiría en una gran escuela, en una gran Universidad, idea que vemos materializada hoy con la realización de ese hermoso proyecto: LA UNIVERSALIZACION DE LA ENSEÑANZA, que cuenta con sus primeros graduados en esta Villa Azul de Cuba y donde continúan estudios jóvenes de las cinco sedes. 

Gracias, Fidel, por existir, por hacer realidad nuestros sueños de Libertad y Justicia Social, por ayudarnos a guiar nuestros pasos por senderos seguros, por permitir que nuestros hijos confíen  en el futuro y por permitirnos vivir junto a usted todos estos años de Gloria.

DAVID DEL LLANO Y LA SIERRA

DAVID DEL LLANO Y LA SIERRA

Por: Elizabeth Silva Rodríguez.

La sierra y el llano supieron de su quehacer; carisma y rebeldía caracterizaron a Frank País, el más útil y valioso revolucionario, niño que se hizo hombre para asumir el cuidado de sus hermanos junto a su madre tras la muerte del padre, joven que asumió la plena madurez siendo casi un adolescente para entregarse a la lucha por la libertad.

Frank fue un joven excepcional de su tiempo, de una ejemplaridad, valentía e integridad extraordinaria, inteligencia y capacidad organizativa poco común, paradigma de educador que predicó con su propio ejemplo, formado en el amor a la patria y en las ideas de José Martí.

Su presencia se siente, en cada joven que se educa en los preceptos martianos, que como él, siempre están al lado de los que aman y construyen.

David, se enfrentó sin miedo al Goliat de su tiempo y con visión profética supo guiar el Movimiento 26 de Julio para aglutinar todas las fuerzas hasta alcanzar el objetivo supremo: LA LIBERTAD DE CUBA. 

Flor, poesía, amor era Frank, de carácter tranquilo, flemático, pero enérgico y exigente a la vez, llevaba dentro la rebeldía propia de la juventud. 

La fe cristiana que profesaba le enriqueció el amor por los que sufren, los desposeídos, los que tienen que ganar mucho en el andar contra las injusticias sociales. El Moncada reafirmó en este joven revolucionario sus ideas acerca de la lucha armada y la posibilidad de su materialización. 

Estuvo al lado de estudiantes, obreros y campesinos a los que supo aglutinar de forma magistral para acudir a su cita con la patria. Siempre estuvo a las órdenes de Fidel, a quien admiró y respetó profundamente. 

Como Jefe de Acción y Sabotaje del Movimiento 26 de julio fue el artífice del apoyo de la retaguardia de la sierra y del núcleo fundador del Ejército Rebelde, protagonista del Alzamiento del 30 de noviembre de l956, en Santiago de Cuba en apoyo al desembarco del Granma. 

El alto desarrollo de su pensamiento ético, político y militar se materializa en cada cubano que tomó las armas para eliminar aquel régimen de oprobio y los que hoy construyen una sociedad más justa. 

A cincuenta años de la desaparición física de Frank  País lo sentimos cada vez más junto a nosotros e interiorizamos las certeras palabras de Fidel al decir: ¡”…qué monstruos, no saben la inteligencia, el carácter, la integridad que han asesinado”! su sepelio, aquella inmensa manifestación de duelo y luto, está latente en nuestros corazones de generación en generación. 

Este David que supo enfrentar a Goliat con un arma poderosa: LA DIGNIDAD, es símbolo y ejemplo para la juventud. Joven que amó, enseñó y construyó un futuro mejor para su tierra, combatiente de todos los tiempos, abonó con su sangre noble el presente de la patria, está en cada joven cubano que cumple con su deber y que lucha por el bienestar de los demás.

El Moncada señaló el camino.

El Moncada señaló  el camino. Por: Elizabeth Silva R.

El Moncada señaló el camino de la libertad de los cubanos.

La Generación del Centenario abrazó la lucha revolucionaria para hacer suyos los preceptos martianos de entregarlo todo por la independencia.

El Apóstol no murió en el año de su centenario, los asaltantes del Moncada guiados por sus concepciones tomaron las armas y se inscribieron para siempre en la historia.

En su alegato “La Historia me absolverá”, Fidel denuncia los males que azotaban al pueblo cubano y la imperiosa necesidad de acabarlos, de crear una nueva sociedad sin explotados ni explotadores, donde todo esté al alcance de los humildes.

Hoy, la Revolución Cubana nos da la posibilidad de crear un mundo mejor, donde disfrutemos de todas las bondades que brinda el socialismo, dueños de los medios de producción, del trabajo y del fruto de éste, donde cada cual pone su empeño en trabajar en aras de la satisfacción de las necesidades del pueblo.

En ese mismo empeño estamos los puertopadrenses, dándolo todo, seguros del futuro que elegimos, comprometidos en llevar adelante el sendero luminoso del Socialismo, demostrando que podemos ser cada día mejores con el accionar de cada cual, y alcanzar de nuevo, como en estos dos años, la sede por el acto provincial por el 26 de julio, en este importante logro, con Puerto Padre, hay que contar.